Un nuevo estudio refuerza la apuesta por el fármaco obeldesivir como antiviral. Si hace unas semanas demostró su eficacia contra el virus de Marburg, ahora ha protegido de la muerte por infección del Ébola, en ambos casos en primates no humanos. Los ensayos clínicos, según detallan en Sinc, para trasladarlo a nuestra especie están en marcha.
Un nuevo estudio en macacos confirma que el fármaco antiviral oral, obeldesivir, puede proteger con éxito de la muerte causada por la infección del virus del Ébola. De acuerdo con la publicación, que aparece esta semana en Science Advances, este principio activo protegió la vida del 80% de los macacos cangrejeros y al 100% de los macacos rhesus expuestos a la potente variante Makona, la misma que se identificó en los brotes que aparecieron en África Occidental en 2018 dejando más de 11 000 muertos.
Además, que el tratamiento sea oral y no inyectable (como el remdesivir) también supone una gran ventaja estratégica. En las zonas rurales, los antivirales orales son mucho más fáciles de administrar y almacenar que los inyectables durante los brotes de ébola.
Investigaciones previas realizadas por los investigadores de la Universidad de Texas que han elaborado el estudio ya habían demostrado que el obeldesivir, que posee una actividad de amplio espectro contra los virus de ARN, protegía a los macacos cangrejeros de la muerte causada por la cepa Sudán del ébola cuando era administrado 24 horas después de la exposición. No obstante, ese estudio —y muchos otros— emplearon una administración intramuscular del virus, una técnica que provoca una progresión más rápida de la enfermedad, dificultando el seguimiento de los efectos del fármaco a escala molecular.
En esta ocasión, la microbióloga Courtney Woolsey y su equipo infectaron a macacos rhesus y cangrejeros con una dosis alta de la variante Makona del ébola mediante administración mucosa, una exposición más parecida a la vida real.
Un enorme progreso
Thomas Geisbert, uno de los investigadores principales del estudio, destaca a SINC que «una de las principales razones por las que priorizamos obeldesivir fue precisamente su administración oral». Este ha sido, en su opinión, un gran vacío en las terapias contra el ébola y otros virus similares.
«Aunque ha habido un enorme progreso en la última década con tratamientos como los anticuerpos monoclonales humanos ZMapp e Inmazeb, así como el antiviral remdesivir, todos ellos requieren administración intravenosa», explica. Esto puede ser un reto, especialmente en regiones con pocos recursos, «además de que a nadie le gusta recibir inyecciones; la mayoría de las personas prefieren tomar pastillas», añade Geisbert.
Este nuevo antiviral marca, por tanto, una gran diferencia a la hora de contener y detener los brotes, ya que es mucho más sencillo dar un comprimido a los contactos, e incluso a los contactos de los contactos del paciente con ébola, que administrar inyecciones a todos, «lo cual es prácticamente imposible», añade Geisbert, quien también subrayó el valor del amplio espectro de acción del Obeldesivir.
«Los tratamientos autorizados para el ébola, como Inmazeb, solo funcionan contra el virus y no contra otros filovirus», dice. «Ahora hemos demostrado que este medicamento protege a los primates no humanos contra los filovirus Sudán, Marburgo y Ébola: tener un antiviral de amplio espectro facilita mucho más la posibilidad de almacenar este tipo de medicamentos en lugares estratégicos, en lugar de tener que disponer de un antiviral diferente para cada filovirus.
Evaluación clínica en humanos
Dado que la enfermedad progresó más lentamente en estos monos, y en un marco temporal más cercano al observado en infecciones humanas, Woolsey y sus colegas pudieron explorar también los mecanismos de acción del antiviral. Los monos tratados mostraron una mayor expresión de proteínas que favorecen la activación de la respuesta inmune a través de las células T y los antígenos, que resultan claves para entrenar a estos glóbulos blancos. Además, se observaron vías de señalización antiinflamatorias activadas y una disminución de las vías proinflamatorias asociadas a las tormentas de citoquinas.

Radiocable.com y su programa La Cafetera se financian con las aportaciones de lectores y oyentes. Necesitamos tu ayuda para sobrevivir. Si te gusta el periodismo que defiende el programa y sientes que te acompaña, hazte suscriptor-mecenas aquí.
